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Trastornos de la alimentación

Las personas con trastornos alimentarios presentan conductas alteradas de la alimentación como consecuencia de los intentos que hacen por controlar su peso y su cuerpo.
Afecta principalmente a mujeres (95%) principalmente entre 10 y 30 años. Todas las personas que la padecen presentan alteraciones en su imagen corporal. Predomina mucho más en las sociedades occidentales debido a factores socioculturales e influyen variables personales, sociales, fisiológicas y psicológicas.
Anorexia significa falta de apetito, que puede ser debido a muchas causas, por ejemplo tener una gripe.
Anorexia Nerviosa es cuando la persona no come, pero no deja de pensar qué alimentos debe ingerir para no estar gorda. La patología radica en el deseo irrefutable de seguir adelgazando.
Existen tres trastornos de la conducta alimentaria:
F50.0 Anorexia nerviosa [307.1]
F50.2 Bulimia nerviosa [307.51]
F50.9 trastorno de la conducta alimentaria no especificado [307.50]
La Anorexia nerviosa (F50.0) presenta ciertas características:
- Distorsión de la percepción de la imagen corporal (verse gorda
aun estando delgada).
- Percepción distorsionada de los estímulos propioceptivos.
- Sentimiento general de la ineficacia personal.
- Falta de conciencia de enfermedad.
Los criterios diagnósticos y características clínicas según DSM-IV-TR son.
a. Rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla, o fracaso en conseguir el aumento de peso normal durante el periodo de crecimiento, dando como resultado un peso corporal inferior al 85% del peso esperable. Se convierte en el centro de todas sus preocupaciones y perturba gravemente el resto de facetas de su vida. Aunque tengan hambre mitigan los efectos bebiendo agua, tomando anfetaminas, laxantes, provocando vómitos o teniendo exagerada actividad física.
b. Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obesa, incluso estando por debajo del peso normal.
c. Alteración de la percepción del peso y la silueta corporales. Ausencia de al menos tres ciclos menstruales (amenorrea).
Debe especificarse el tipo:
- Tipo restrictivo: durante el periodo de anorexia nerviosa, el individuo no recurre a atracones o a purgantes. Se caracterizan por ser personas perfeccionistas, rígidas e hiperresponsables.
- Tipo compulsivo/purgativo (vomitadoras o anoréxicas bulímicas): durante el episodio de anorexia nerviosa, recurren a atracones seguidos de purgas (vómitos, laxantes, diuréticos o enemas).
Bulimia nerviosa (F50.2). La bulimia es hambre desmesurada. La bulimia nerviosa en el ámbito clínico es la necesidad irrefutable de ingerir grandes cantidades de comida. Después la persona tiene fuertes sentimientos de culpa y siente la necesidad de mitigar los efectos (p.ejemplo induciéndose vómitos).
Estas personas tienen una pérdida subjetiva del control de la ingesta.
Predomina en mujeres (95%) entre 18 y 25 años.
Los criterios para el diagnóstico según DSM-IV-TR son:
a. Presencia de atracones recurrentes. Sensación de pérdida de control sobre la ingesta del alimento (no poder parar de comer).
b. Conductas compensatorias inapropiadas con el fin de no ganar peso (provocación del vómito uso de laxantes, diuréticos, enemas, ayuno, ejercicio excesivo, etc.).
c. Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas tienen lugar, como promedio, al menos dos veces a la semana durante un periodo de tres meses.
d. La autoevaluación está exageradamente influida por el peso y la silueta corporales.
e. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso de la anorexia nerviosa.
Debe especificarse el tipo:
- Tipo purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa el individuo se provoca regularmente el vómito o usa laxantes, diuréticos, etc.
- Tipo no purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo emplea otras conductas compensatorias inapropiadas, como el ayuno, ejercicio intenso, pero no recurre a provocarse el vómito, ni usa laxantes ni diuréticos.
En todos los tipos existe comorbilidad alta con ansiedad, depresión, irritabilidad e ideación suicida.
Hay que efectuar un diagnóstico diferencial con tumores hipotalámicos, síndrome de Klein-Levin y de Klüiver-Buc, así como de fobias sociales.
La Anorexia nerviosa y la Bulimia nerviosa comparten muchas características. El estado de demacración de la paciente (bajo peso) podría ser un criterio distintivo característico de las anoréxicas, aunque es simplificar mucho el diagnóstico. Otro, son los episodios bulímicos (los atracones). También es importante el seguimiento de índice de Masa Corporal.
El síndrome de Russell (marcas características en las manos provocadas por los dientes por vómitos frecuentes) sería un indicativo para saber si se trata de subtipo purgativo o no.
De hecho las anoréxicas subtipo bulímico y las bulímicas tienen más en común entre sí que con las anoréxicas del tipo restrictivo.

Trastornos de la personalidad


La definición más aceptada de personalidad es la de Eysenck: “parcela del funcionamiento personal que es resistente al cambio, consolidada, y posee generalidad y coherencia de respuestas”.
Respecto a la personalidad, Eysenck establece tres dimensiones:
A. Neuroticismo: inestabilidad emocional.
B. Introversión: aislamiento, aparejado a fuerte carga de excitación cortical.
C. Psicoticismo: Tendencias antisociales de la personalidad.
Actualmente el modelo que se está convirtiendo en punto de referencia es el modelo de los cinco grandes de Costa, que incluye cinco factores:
A. Neuroticismo
B. Extraversión
C. Cordialidad
D. Minuciosidad, escrupulosidad
E. Apertura a experiencias.
En el Análisis Factorial entre este modelo y DSM-III-R, Neuroticismo satura el trastorno de personalidad límite, el dependiente y el compulsivo.
Existen otros modelos, además de otras categorías diagnósticas, como los importantes criterios de Millon. Pero aquí nos ceñiremos al DSM-IV-TR, ya que CIE-10 no aporta definición concreta de qué es un trastorno de personalidad y los criterios de Millon, además de entrar en explicaciones biológicas (modelo teórico), sirve de base para DSM-IV-TR, que es ateórico.
El capítulo 16 del DSM-IV-TR define el trastorno de la personalidad como un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamiento que se aparta de las expectativas de la cultura del sujeto. Tiene su inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta. Es estable a lo largo del tiempo y comporta malestar al sujeto.
La clasificación de DSM-IV-TR (al igual que CIE-10) es categorial (ateórica). Entiende los trastornos de la personalidad como entidades patológicas individuales y delimitadas entre sí.
Los rasgos de personalidad son definidos por DSM-IV-TR como patrones persistentes de formas de percibir, relacionarse y pensar sobre el entorno o sobre uno mismo. El trastorno de personalidad se da cuando estos rasgos (egosintónicos: la persona se siente bien como es, o considera el sufrimiento como inevitable), se hacen inflexibles y desadaptativos y causan un deterioro funcional significativo y malestar subjetivo.
La diferencia entre el paciente con trastorno de personalidad y el paciente neurótico es la siguiente:
Los síntomas del neurótico son autoplásticos (repercuten en su propio perjuicio y sufrimiento y son experimentados como egodistónicos). Los síntomas del trastorno de personalidad son aloplásticos (repercuten en los demás y son aceptados por el ego del paciente).
Un ejemplo descriptivo sería considerar la sintomatología neurótica como una “china” en el zapato del paciente (lo sufre él mismo y nadie lo nota). La sintomatología de la personalidad anómala es como el mal aliento (lo sufren los demás).
El DSM-IV-TR distingue diez tipos de trastornos de la personalidad, reunidos en tres grupos según similitudes.
Para ser diagnosticado de un trastorno se ha de cumplir un número determinado de criterios de esa categoría (ver DSM-IV-TR). Aquí no se indican.
A. Raros o excéntricos (se caracteriza por un anómalo patrón penetrante de cognición: sospechas, expresión: lenguaje extraño y relación con los otros (aislamiento)
1. (F60.0) Trastorno Paranoide de la personalidad: desconfianza excesiva o injustificada, suspicacia, hipersensibilidad y poca afectividad.
2. (F60.1) Trastorno Esquizoide de la personalidad: Dificultad para establecer relaciones sociales, ausencia de sentimientos cálidos y tiernos, indiferencia a la aprobación o crítica.
3. (F21) Trastorno Esquizotípico de la personalidad: Anormalidades de la percepción, del pensamiento, del lenguaje y de la conducta, sin ser esquizofrenia.
B. Dramáticos, emotivos o inestables (patrón de violación de las normas sociales como comportamiento criminal, emotividad excesiva y grandiosidad, exteriorización de sus rasgos.
1. (F60.2) Trastorno Antisocial de la personalidad: conducta antisocial en la que se violan los derechos de los demás.
2. (F60.3) Trastorno Límite de la personalidad: Inestabilidad emocional, de la identidad, de la autoimagen y en la conducta interpersonal.
3. (F60.4) Trastorno Histriónico de la personalidad: conducta teatral, relaciones interpersonales marcadas por la superficialidad, egocentrismo, hipocresía y superficialidad.
4. (F60.8) Trastorno Narcisista de la personalidad: Sentimiento de importancia y grandiosidad, fantasías de éxito, necesidad exhibicionista de atención y admiración.
C. Ansiosos o temerosos (caracterizado por temores anormales, relaciones sociales, separación y necesidad de control)
1. (F60.6) Trastorno Evitativo de la personalidad: Hipersensibilidad al rechazo, la humillación o a la venganza. Retraimiento social, baja autoestima.

2. (F60.7) Trastorno Dependiente de la personalidad: pasividad para que los demás asuman las responsabilidades y decisiones propias. Incapacidad para valerse solo. Falta de confianza en uno mismo.

3. (F60.5) Trastorno Obsesivo-compulsivo de la personalidad: Perfeccionista, obstinado, indeciso, dificultad para expresar emociones cálidas y tiernas.

Los criterios diagnósticos generales para un trastorno de personalidad son:
A. Un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto. El patrón se manifiesta en dos o más de las áreas siguientes:
1. Cognición (formas de percibir e interpretarse a uno mismo, a los demás y a los acontecimientos).
2. Afectividad (gama, intensidad, labilidad y adecuación de la respuesta emocional).
3. Afectividad interpersonal.
4. Control de los impulsos.
B. Este patrón persistente es inflexible y se extiende a una amplia gama de situaciones personales y sociales.
C. Este patrón persistente provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral u otras áreas importantes.
D. El patrón es estable y de larga duración, y su inicio se remonta al menos a la adolescencia o al principio de la edad adulta.
E. El patrón persistente no es atribuible a una manifestación o a una consecuencia de otro trastorno mental.
F. El patrón persistente no es debido a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (droga, medicamento), ni enfermedad médica.